La derogación del Decreto 693-24, que mantenía una salvaguarda arancelaria sobre las importaciones de arroz estadounidense, ha generado inquietud en el sector arrocero dominicano. Esta medida, que se hizo pública recientemente, marca un cambio significativo en el panorama comercial para los productores locales, quienes ahora deben prepararse para enfrentar la competencia de arroz importado sin aranceles. La producción de arroz en la República Dominicana ha sido históricamente robusta, alcanzando en 2025 más de 14 millones de quintales. Sin embargo, los altos costos de producción, exacerbados por el aumento de precios de insumos y combustible, han puesto a los arroceros en una posición vulnerable. Mientras que el arroz criollo sigue siendo preferido por su sabor y textura, la productividad local aún está por debajo de la de Estados Unidos, lo cual complica la competitividad. El gobierno ha enfatizado que esta decisión no significa abandonar el apoyo al sector. Los productores esperan medidas que fortalezcan su posición en el mercado y aseguren la sostenibilidad de la producción nacional ante este nuevo desafío.
