Haití ha lanzado una ofensiva decisiva contra las pandillas, centrando sus esfuerzos en eliminar a los líderes de estas organizaciones criminales. Esta estrategia incluye ataques selectivos, capturas y el uso de drones explosivos. Un golpe significativo en esta campaña fue la muerte de Mathias Saintil, líder de la banda Boston, quien falleció tras ser gravemente herido durante una operación en Cité Soleil. Este ataque también dejó un saldo de otros cinco pandilleros muertos y alrededor de quince heridos, según organizaciones de derechos humanos. Otro cabecilla, Jean Saint-Louis, conocido como Kenken, fue capturado supuestamente mientras intentaba escapar hacia Bahamas, aunque su detención aún no ha sido confirmada oficialmente. Además, Wilson Joseph, alias Lanmò San Jou, líder de 400 Mawozo, sobrevive a un bombardeo en su residencia. El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé ha reafirmado su compromiso de mantener la presión sobre las bandas, aunque aún no hay evidencia de una recuperación territorial sostenible.
