En Indonesia, un alarmante 95,85 por ciento de los incendios se produce en plantaciones de aceite de palma. Esta situación se ha intensificado por la influencia del fenómeno climático conocido como El Niño, que ha generado condiciones más secas y propicias para el fuego. Los incendios no solo destruyen vastas áreas de bosques y tierras agrícolas, sino que también tienen un impacto significativo en la calidad del aire en la región. Las emisiones de humo procedentes de estas llamas afectan la salud de millones de personas, contribuyendo a problemas respiratorios y otras enfermedades. La problemática del aceite de palma no se limita a Indonesia, pero el país se ha convertido en un foco crítico. Se requiere una atención urgente y acciones coordinadas para abordar este desafío ambiental y sus consecuencias sobre la salud pública.
