La reforma laboral en República Dominicana, que estuvo entre las prioridades del Congreso Nacional, ha vuelto a quedar en el limbo. A casi dos años de su presentación por parte del Gobierno, el proyecto para modificar el Código de Trabajo perimió al cierre de la pasada legislatura y, en la actual, no ha logrado reactivarse. El senador Cristóbal Venerado Castillo reintrodujo la iniciativa en agosto, pero la retiró ante el rechazo de las principales centrales sindicales, que piden mejores condiciones para su discusión. Desde entonces, la reforma no ha sido sometida nuevamente en la Cámara de Diputados ni en el Senado. El presidente de la comisión de Trabajo, Mélido Mercedes, admitió que no hay interés por avanzar en la propuesta, lo que refleja la falta de consenso entre empresarios y trabajadores. El proyecto, que busca modernizar el Código de Trabajo de 1992, enfrenta obstáculos significativos, especialmente en torno a la cesantía y otros puntos críticos. Sin un diálogo efectivo, la reforma sigue estancada, sin vislumbrar un camino claro hacia su aprobación.
