El aumento de la delincuencia en la República Dominicana ha generado un debate intenso en la sociedad. Muchos ciudadanos apoyan la conocida estrategia de "mano dura" como respuesta a la criminalidad, a pesar de que esta postura no es unánime. Sin embargo, existe una contradicción notable en esta situación: a pesar del respaldo a medidas más severas, una parte importante de la población manifiesta desconfianza hacia la Policía Nacional. Esta desconfianza plantea interrogantes sobre la efectividad de las acciones que se implementen en la lucha contra el crimen. El conteo de muertos realizado por la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) se convierte así en un punto focal en el análisis de la seguridad pública. La relación entre la percepción de la ciudadanía y las instituciones policiales es crucial para definir el rumbo de las políticas de seguridad en el país.
