Pedro Alliana tomó posesión como presidente de Paraguay este viernes, jurando ante el Congreso después de la destitución de Santiago Peña. Esta situación se desencadenó por un juicio político relacionado con el cierre del Ueno bank, una entidad que había generado un gran impacto en el país, afectando a 2,94 millones de clientes, entre ellos, el Instituto de Previsión Social. El escándalo del Ueno bank ha dejado congelados los recursos de muchas personas y entidades, lo que ha intensificado la crisis financiera en Paraguay. Alliana, quien era vicepresidente, se convierte en presidente y completará el actual periodo de gobierno que se extiende hasta agosto de 2028. Su ascenso ocurre en un contexto complicado, ya que el Banco Central del Paraguay había intervenido la entidad bancaria días antes de su juramentación, lo que añade presión a su nueva administración.
