La reciente derogación del decreto que elimina los aranceles a la importación de arroz ha encendido la alarma entre los productores dominicanos. Este cambio en la normativa podría facilitar la entrada masiva de arroz extranjero, lo que amenaza la viabilidad de la producción nacional. Los agricultores temen que esta medida no solo afecte su capacidad de competir, sino que también ponga en riesgo más de 300 mil empleos que dependen de la industria arrocera en el país. La producción local ha sido un pilar fundamental para la economía rural y la seguridad alimentaria de la nación. Ante esta situación, los productores hacen un llamado a las autoridades para que reconsideren la decisión y analicen las posibles repercusiones de una mayor importación. La defensa de la producción arrocera se convierte en un tema crucial para el futuro laboral y económico del país.
