Las autoridades dominicanas han intensificado el cierre de comercios de capital chino que incumplen las normativas vigentes. Esta acción ha revelado irregularidades fiscales, laborales y de seguridad en varios establecimientos, lo que ha llevado a Pro Consumidor a clausurar temporalmente seis locales en el Gran Santo Domingo, mientras otros dos se encuentran bajo investigación. En esta ofensiva se han detectado violaciones como la comercialización de productos sin registro sanitario y la exhibición de artículos para adultos en lugares visibles para menores. Recientemente, en San Antonio de Guerra, se cerró una fábrica de cartón operada por ciudadanos asiáticos que carecía de los permisos necesarios. Durante la inspección, se encontró un depósito clandestino de hidrocarburos, lo que generó la intervención de diversas entidades gubernamentales. Adicionalmente, la Dirección General de Impuestos Internos ha determinado ajustes tributarios significativos en este sector, superando los 1,500 millones de pesos, evidenciando la necesidad de un mayor control y cumplimiento de la ley en las operaciones comerciales de capital extranjero.
