La brecha digital en República Dominicana se ha convertido en un factor crítico que perpetúa la exclusión social de diversos sectores vulnerables. Esta situación se manifiesta especialmente en el acceso a servicios financieros y gubernamentales, donde la falta de tecnología y conectividad limita las oportunidades de desarrollo para muchas comunidades. Las desigualdades territoriales, económicas y educativas son obstáculos significativos que impiden la inclusión tecnológica plena. En áreas rurales, por ejemplo, la infraestructura digital es escasa, lo que impide a los habitantes acceder a información y servicios esenciales. Asimismo, la falta de educación en habilidades digitales agrava la situación, dejando a muchas personas fuera de los beneficios que la tecnología puede ofrecer. Es fundamental abordar estas desigualdades para garantizar que todos los dominicanos puedan acceder a las herramientas tecnológicas necesarias para participar plenamente en la sociedad actual.
