Fitch Ratings anunció este martes la elevación de la calificación crediticia de República Dominicana de BB- a BB, con perspectiva estable. Este cambio reconoce la fortaleza del crecimiento económico del país, la resistencia del sector externo y la reciente aprobación de la reforma tributaria. Sin embargo, la agencia advirtió sobre vulnerabilidades fiscales que aún persisten. La decisión acerca al país al grado de inversión, aunque aún lo separan dos escalones. Fitch proyecta un crecimiento económico de 4.5% para 2026, impulsado por el turismo, la construcción y las exportaciones. A pesar de estas proyecciones optimistas, la agencia identificó debilidades estructurales, como el alto costo del servicio de la deuda y pérdidas en el sector eléctrico, que limitan una calificación superior. Entre los factores positivos se destacan las reservas internacionales y el dinamismo del turismo. Para futuras mejoras, Fitch condiciona su decisión a una consolidación fiscal sostenida.
